Parece que la mayoría de los expertos coinciden en que la raíz de casi todos los problemas de enfermedades que aparecen en estanques de kois tienen como primera causa una mala calidad del agua.
Valores altos de nitrógeno amoniacal y nitritos, a veces combinados con valores inadecuados y cambiantes de pH, son generalmente los responsables de minar la condición física de los peces y debilitar sus sistemas de defensa. Como consecuencia pueden surgir infecciones producidas por hongos, por bacterias, por parásitos...
A veces se combinan varios síntomas en un mismo pez. Puede ocurrir que unos ejemplares se vean muy afectados y otros no tanto o incluso nada en absoluto, al menos los primeros días.
Estos problemas suelen ocurrir a final de invierno-principio de primavera, cuando se producen cambios fuertes y bruscos de temperatura tras la dura época invernal.

Con el frío invernal el agua del estanque se mantiene con facilidad aparentemente limpia y libre de problemas, incluso a pesar de que dejemos que se acumule hojarasca y suciedad en el fondo (grave error).
Con el frío el metabolismo de los peces se reduce muchísimo, y por tanto la excrección de productos de desecho tóxicos como compuestos amoniacales.
Al aumentar la temperatura aumenta el metabolismo de los peces y la producción de compuestos amoniacales, que excretan mayoritariamente por las branquias. También proliferan enormemente las bacterias y se disparan los procesos de degradación química y biológica de toda la materia orgánica muerta que haya en el fondo del estanque, y el agua se deteriora con rapidez.

Un pequeño experimento en una de las piscinitas del invernadero sirve para aclarar las consecuencias. Había un grupo de alevines que quedaron de la primavera pasada, todos sanos ya que nunca había habido problemas. Para mejorar el sistema de filtración se retiraron los sifones y se interrumpió la circulación de agua por el filtro. Se mantuvo la aireación (3 difusores). Las tareas de limpieza del filtro e instalación de nuevas tomas directas desde la pared de la piscina a la pared del filtro se retrasaron, en principio parecía que no había problemas. Sin embargo, en cuanto hubo dos días de fuerte cambio de temperatura (al alza) aparecieron peces con problemas: mucosidad blanca sobre la piel, ojos hundidos, en algún caso aislado parches de Saprolegnia. Las mediciones efectuadas indicaban un pH correcto, Nitritos aún a cero (los peces estaban sin comer), pero Amoníaco a 0'25 ppm o mg/litro !
En los dias siguientes varios peces pequeños, los más débiles, habían muerto. Al empezar a hacer cambios de agua parciales el nivel de amoníaco revirtió a ser despreciable, y el resto de los peces mejoró notablemente sin aplicar ningún tratamiento.

De nada sirve tratar la enfermedad si no se corrigen los problemas de calidad de agua que favorecieron su aparición.

Para prevenir, que siempre es mejor que curar, se pueden sugerir algunas recomendaciones:

-Medir regularmente los valores de los principales parámetros que indican el estado del agua: pH, amoniaco (nitrógeno amoniacal), nitritos, alcalinidad. Es importante usar kits de calidad adecuada, de otro modo las mediciones serán poco o nada claras y poco fiables
-Limpiar regularmente y lo más posible el estanque y el fondo del estanque de hojas, detritus y sedimentos durante el otoño y el invierno
-Asegurar una buena aireación -permanente- en el estanque y los filtros
-Asegurar el correcto funcionamiento -permanente- del sistema de filtración
-Limpiar el sistema de filtración. Si es múltiple (varias cámaras) es mejor hacerlo en varias fases. No debe hacerse de forma agresiva o con agua de red clorada
-Realizar cambios parciales de agua
-Alimentar a los kois con moderación en esta época. No debemos olvidar que seguro que no se morirán de hambre si comen poco, pero muy probablemente enfermen si alimentamos en exceso y sobrepasamos la capacidad del sistema de filtración

Suerte en esta época de transición.